Cambodia: The failed democratic dream of the sons of the killing fields [Spanish]

La defenestración de la democracia en Camboya: análisis del contexto político actual

By María Carmen Martín Palacios

Introducción

Desde la caída del Régimen de Pol Pot, Camboya ha buscado desvincularse de la imagen de país déspota y dictatorial ofrecida durante el mandato del Khmer Rouge; periodo en el que tuvo lugar uno de los peores genocidios del siglo XX. Los más de 1,8 millones de muertos y los numerosos damnificados constituyeron una dolorosa herencia para el país, siendo aún hoy uno de los temas tabú para de la sociedad camboyana. Cuando el Khmer Rouge fue derrotado al término de la guerra civil de 1993, Camboya manifestó a la comunidad internacional su deseo de establecer una democracia representativa alejada de todo atisbo de autoritarismo. Sin embargo, la falta de rotación política (en 24 años sólo ha gobernado el Partido Popular de Camboya) unida a las continuas reformas de las leyes electorales y de la oposición han levantado las sospechas internacionales sobre la transparencia y rigor de unos procesos supuestamente democráticos. Unas sospechas que han eclosionado con la detención y acusación de alta traición del principal líder opositor del país, Kem Sokha; y que llevan a la comunidad internacional a cuestionarse si se ha dinamitado la democracia con la que soñaban los prisioneros de los killing fields.

El gobierno del PPC: antecedentes históricos

El PPC, cuyo nombre originario era el Partido Político Revolucionario de la Kampuchea (KPRP), surge en 1951 tras la escisión del Partido Comunista de Indochina en tres ramas regionales (Laos, Vietnam y Camboya), con el objetivo de lograr el fin del dominio colonial francés, que tendría lugar tras los acuerdos de Ginebra de 1953.

Poco después se produciría la escisión del partido en dos ramas con visiones políticas diferenciadas: la facción pro-maoista de Pol Pot y la rama pro- soviética pura, que quedó relegada a un segundo plano durante el gobierno del Khmer Rouge entre 1975-1979. Tras la caída de Pol Pot, los nuevos integrantes del gobierno camboyano (miembros del KPRP originario) buscarían alejarse de cualquier asociacionismo con las ideas pol-potianas, abandonando su ideología marxista-leninista en 1991, periodo en el que se considera el inicio de la transición democrática camboyana.

 

Una democracia cuestionada:

El liderazgo de Hu Sen como presidente de Camboya se remonta a 1993, cuando se celebraron las primeras elecciones vinculantes y respaldadas por Naciones Unidas en el país. Desde entonces, y pese a contar con el reconocimiento de un sistema democrático aparentemente deliberativo, se han reportado casos de fraude electoral e intimidación caciquil, así como el encarcelamiento de líderes opositores y críticos al sistema. Según Human Rights Watch, Hun Sen es uno de los líderes políticos vigentes que acumulan a sus espaldas más crímenes contra los derechos humanos. (Human Rights Watch, 2015).

Los esfuerzos para salvaguardar su posición en el poder se han intensificado desde las elecciones de 2013, en las que el PPC perdió 22 escaños a favor del principal partido opositor, el CNRP (el Partido de Rescate Nacional de Camboya), fundado en 2012. Desde entonces, el gobierno de Hu Sen ha iniciado una campaña de limpieza política preventiva, que ha incluido desde la censura de medios de comunicación hasta la declaración de su compromiso a “iniciar una guerra civil si pierde las elecciones de 2018.”

El caso Kem Sokha

Con el nacimiento en 2012 del nuevo partido opositor, muchos camboyanos esperaban que se pudiese producir un cambio dentro del sistema político de su país. Por ello, la detención y acusación de alta traición de Kem Sokha (líder del CNRP) por presuntamente planear el derrocamiento de la administración de Hu Sen, ha colmado la paciencia de los ciudadanos de Camboya, quienes han reivindicado a la Comunidad Internacional que se proteja la democracia y que se cese la purga contra medios de comunicación, empresas y grupos civiles no afines al PPC.  

Conclusión: ¿Qué futuro democrático le espera a Camboya?

Ante la inminente celebración de los comicios de 2018, la situación política en Camboya demanda una respuesta urgente, que salvaguarde la libre participación tanto ciudadana como de los grupos opositores que concurran a las urnas. Las actuaciones de Hun Sen, así como sus políticas anti democráticas no deben de quedar impunes, y la comunidad global debe de reprender y supervisar al líder del país en sus próximos pasos hacia las elecciones de 2018. El futuro de Camboya y la estabilidad de una de las regiones más importantes de Asia dependen de ello.

María Carmen Martín Palacios is a senior studying Business Administration and International Relations at the University of Pontificia Comillas (Madrid, Spain). She is the blogger for Southeast Asian Affairs for the SIR Journal.


Bibliografía

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