The Spratly Islands' Conflict: The Challenge to Sea Diplomacy [SPANISH]

By María Carmen Martín Palacios

EL CONFLICTO DE LAS ISLAS SPRATLY: EL DESAFÍO DE LA DIPLOMACIA DEL MAR

Una de las disputas geopolíticas más encalladas de la región asiática y cuya resolución se plantea como uno de los retos de la diplomacia del mar es el conflicto de las islas Spratly. Este archipiélago, emplazado en el Mar del Sur de China, se trata de una zona conocida no solo por su riqueza de recursos naturales sino por su privilegiada posición en el tablero de ajedrez de las rutas marítimas del Sudeste Asiático. Estas características han convertido a estas islas en objeto de una pugna geoestratégica de largo recorrido, en la que están involucrados varios países asiáticos incluyendo a Vietnam, Malasia, China y Taiwán.

LOS ORÍGENES DEL CONFLICTO

Fuente: Screenshot de Google Maps, Spratly Islands (2018)

Fuente: Screenshot de Google Maps, Spratly Islands (2018)

Aunque los numerosos países contendientes en esta disputa territorial hayan intensificado sus reivindicaciones de soberanía de las islas en los últimos decenios, los orígenes del conflicto se remontan a principio de los años 60, cuando las Spratly aparentemente no eran más que un refugio natural de aves marítimas y de algunos pescadores que recalaban en ellas.

Las islas, emplazadas en la zona del mar del Sur de China conocida como Dangerous Ground por la presencia de fuertes corrientes y formaciones punzantes coralinas, permanecieron parcialmente al margen del interés regional hasta que se descubrieron las abundantes reservas de petróleo y gas presentes en el subsuelo del archipiélago. Este descubrimiento se produjo años después de la renuncia de Japón a su soberanía sobre estas islas, a través de la firma del tratado de San Francisco, por el que el país nipón renunciaba a su soberanía y derecho futuro de reclamación de los territorios de Taiwán, Penghu y las islas Spratly.

Dado que en dicho documento no se especificaba qué país ostentaría la soberanía sobre esas islas, China reclamó sus derechos sobre las mismas, justificándose en el hecho de no haber sido invitado como país observador al tratado de San Francisco y en su emplazamiento en los territorios originalmente controlados por la dinastía Ming. Sin embargo, Filipinas, temiendo que de que la Comunidad Internacional fallase en favor de China y que ésta pudiese extender su plataforma continental y ampliar su zona económica exclusiva (ZEE), decidió reclamar las Spratly, argumentándose en la cercanía geográfica de las mismas.

Fuente: Wikipedia free images (2018)

Fuente: Wikipedia free images (2018)

La tensión en el archipiélago escaló progresivamente en las siguientes décadas, cuando los países circundantes vieron en las Spratly una oportunidad de extender su control geopolítico sobre la región y de aumentar su área de influencia económica a través de las distintas disposiciones del derecho del mar. En respuesta a la ocupación de China de las islas del norte del archipiélago, Filipinas ocupó las islas más próximas a sus costas, rebautizándolas como Freeland. Pronto Vietnam se sumó a la militarización de las islas, basando sus reclamaciones en la tenencia de unos documentos del siglo XVII que cartografiaban las islas. Malasia y Taiwán no tardaron en responder ocupando también parte de las Spratly haciendo uso de la justificación de la cercanía geográfica.

MOTIVACIONES DE LA DISPUTA

Uno de los principales motivos que justifica la pugna por la soberanía de estas islas es su privilegiada posición geoestratégica en el centro del mar del Sur de China. Esta región integra las rutas comerciales más concurridas del mundo a nivel de tráfico marítimo, por lo que dichas islas ofrecen un enclave de supervisión privilegiado para su monitoreo. Por ello, China considera el litigio por las Spratly como prioritario, dado que su control supondría un refuerzo para la consolidación de su estrategia del Collar de Perlas, nombre que recibe la política de expansión militar nacional hacia la región del Índico. 

Otro motivo vinculado con criterios económicos es la riqueza en petróleo y gas del Archipiélago. Pese a la intensiva explotación de los últimos decenios, se estima que restan 18 millones de toneladas por extraer según un informe del Ministerio Geológico y de Recursos Naturales de China. (Summer, 1994) Este dato convertiría a las Spratly en una de las reservas naturales más grandes no solo del continente asiático sino del mundo.

Por otro lado, y en cuanto a otro tipo de recursos naturales se refiere, las Spratly cuentan con un atractivo añadido a las reservas de crudo, ya que estas islas constituyen un importante caladero de recursos pesqueros. Aunque este motivo de disputa pudiera considerarse secundario frente a la contienda energética, la extenuación de los caladeros tradicionales ha puesto en riesgo la sostenibilidad de la pesca y con ella el acceso a uno de los alimentos representativos de la gastronomía regional. Por ello, no se puede dejar de lado este factor al analizar los motivos actuales de la disputa

RECLAMACIONES ACTUALES Y ÚLTIMO LITIGIO INTERNACIONAL

Esta abundancia de recursos naturales diversos y emplazamiento privilegiado de las islas, han llevado a los países implicados en la contienda a reclamar la soberanía de los territorios que integran las Spratly, bien en su totalidad (como han hecho China, Taiwan y Vietnam) o bien parcialmente (Malasia y Filipinas). Sin embargo, y dada su resiliencia a abandonar la lucha por el control de las islas, estos países han procedido a su ocupación, instalando bases militares estratégicas y violando los principios del Derecho Internacional Público. Una de las sentencias más famosas de la Corte Penal Internacional tuvo lugar en 2013, en el litigio entre China y Filipinas por el control de parte de estas islas. La Corte falló en favor de Filipinas, desestimando la validez dentro de los límites establecidos por el derecho del mar, de la conocida como Nine-Dash line la línea de demarcación china que delimita los territorios de interés nacional en el Mar del Sur de la China.

Aunque no se hayan producido nuevos litigios legales desde el 2013, la tensión persiste entre los países involucrados, que observan con recelo los planes de ampliación geoestratégica de los demás contendientes. Probablemente este sea uno de los casos de diplomacia marítima actuales que entrañen una mayor dificultad de resolución, dejando un escenario poco abierto al optimismo.

 

María Carmen Martín Palacios is a fifth year student at the University of Pontificia Comillas where she studies Business Administration and International Relations.


BIBLIOGRAFÍA

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Hutchison, C. S., & Vijayan, V. R. (2010). What are the Spratly islands? Journal of Asian Earth Sciences39(5), 371-385.

Keyuan, Z. (1999). The Chinese Traditional Maritime Boundary Line in the South China Sea and Its Legal I Consequences for the Resolution of the Dispute over the Spratly Islands. The International Journal of Marine and Coastal Law14(1), 27-55.

Marlay, R. (1997). China, the Philippines, and the Spratly Islands. Asian Affairs: An American Review23(4), 195-210.